martes, 13 de abril de 2021

 

Conocimiento directo: característica y ejemplos

 

El conocimiento directo, también entendido como conocimiento objetivo, es aquel que se obtiene por la experimentación directa con un objeto o con el entorno que rodea a la persona.

La única forma de tener un conocimiento directo sobre algo es a través de la experiencia personal que cada ser humano tiene con lo que se quiere evaluar, por lo que los sentidos (vista, tacto, gusto, olfato y oído) son fundamentales para lograr tal fin.

El conocimiento directo, a diferencia de otros tipos de conocimientos, no requiere la presencia de un tercero para poder adquirirse, sino que basta con la persona que quiere obtener una evaluación sobre algo para poder informarse acerca de ello.

Características

El conocimiento directo

También conocida como la teoría del conocimiento, es una rama de la filosofía que tiene como objetivo principal el estudio de las características, origen y límites que puede existir para el conocimiento humano.

Como parte del estudio que realiza para comprender al conocimiento en sí, establece tres tipos de conocimientos principales. Entre estos, se destacan: el conocimiento proposicional, el conocimiento práctico y el conocimiento directo.

Este último tipo, el conocimiento directo, se caracteriza por ser aquel que se obtiene de un objeto o entidad que está presente de una forma física o palpable.

Por esta cualidad también se le conoce como conocimiento objetivo; sin embargo, algunos también lo llaman conocimiento simple o conocimiento perpetuo.

Conocimiento por familiaridad

El conocimiento por familiaridad es aquel que se obtiene de un objeto al que se tiene acceso, entre ellos se incluyen las percepciones como el dolor o el calor.

Experiencia

La principal característica de este tipo de conocimiento es que es adquirido a través de la experiencia, de la experimentación con algo físico o perceptible a través de los sentidos.

El carácter directo de este tipo de conocimiento implica que se requiere únicamente de la interacción inmediata con el estimulo a percibir.

No requiere de terceros

Al ser un conocimiento que se obtiene gracias a la experiencia directa de la persona con el objeto o estímulo a percibir, el conocimiento directo no requiere de la presencia de otro sujeto para poder experimentarse.

Ejemplos

Conocimiento directo a través de la vista

Una forma de experimentar el conocimiento directo es a través del sentido de la vista, uno de los más valiosos para el ser humano. Es a través de la vista que la persona puede percibir los colores, la magnitud, las dimensiones e incluso algunas de las texturas de los objetos que la rodea.

Una forma de experimentar el conocimiento directo a través de la vista es observar a través de una ventana cómo cae la lluvia. De esta manera se conoce de forma directa el fenómeno meteorológico, debido a que se observa de primera mano las gotas de agua caer sobre la superficie terrestre.

Otra forma de utilizar la vista para tener un conocimiento directo de las cosas es a través de la observación del tamaño de una montaña.

Obtener dicha información por medio de otro sentido es mucho más complicado, por lo que la vista puede proporcionar datos que permiten hacer un estimado de la magnitud de la montaña.

Conocimiento directo a través del oído

Otra de las formas de experimentar el conocimiento directo es a través del sentido de oído. Gracias a él podemos percibir estímulos que podrían escapar a la vista, como lo es la bocina de un vehículo en una calle cercana a la que no se tiene acceso o el sonido de las aves que cantan escondidas entre los árboles.

Un ejemplo del conocimiento directo a través del oído es conocer una canción porque se escuchó su melodía de forma directa, sin intermediarios que pudiesen alterar el audio de alguna forma.

Conocimiento directo a través del olfato

Además de la vista y el oído, uno de los sentidos que también permite obtener un conocimiento directo del entorno es el olfato.

Gracias a él es posible obtener información extra que la vista y el oído no pueden proporcionar, como lo es el perfume de un hombre o el aroma de una flor.

Un ejemplo de cómo el olfato puede permitir el conocimiento directo es a través de una muestra de perfumes de distinta naturaleza.

Si un perfume tiene una tendencia cítrica tendrá un aroma en específico, mientras que si tiene una tendencia dulce este será completamente diferente.

De esta forma, gracias al olfato se puede conocer de forma directa la diferencia entre ambas fragancias, la cual no podría saberse con el simple testimonio de una tercera persona.

Conocimiento directo a través del gusto

Una forma de experimentar el conocimiento directo es a través del sentido del gusto, aquel que permite a las personas hacer una distinción entre sabores como los dulces, los salados, los agrios o los amargos.

El gusto suele complementarse con el olfato para poder tener una mejor percepción sobre los sabores de los alimentos u objetos. Un ejemplo de ello es la percepción que las personas pueden tener sobre el sabor de una fresa.

Para algunos la fruta puede poseer un sabor ácido, mientras que para otros pude inclinarse a lo dulce; la única forma de establecer un juicio de valor sobre su sabor es gracias al conocimiento directo a través del gusto, es decir, que la persona la pruebe por sus propios medios.

Conocimiento directo a través del tacto

Además de la vista, el oído, el gusto y el olfato, uno de los sentidos que mayor información puede brindar sobre los objetos del entorno es el tacto. Gracias a él, el ser humano puede percibir si algo es cálido o frío, si un estímulo produce dolor o cosquillas o la textura de las cosas.

Un ejemplo de cómo el tacto puede permitir el conocimiento directo sobre algo es la percepción que se tiene sobre una taza de té cuando se saca del microondas.

Una persona puede calcular la temperatura aproximada de la bebida con solo tocar la taza y emitir un juicio al respecto; sin embargo, la única forma de determinar si realmente está caliente o fría es a través del tacto.

Conocimiento Indirecto

El conocimiento indirecto constituye otra modalidad del conocimiento. Puede ser Falso o Cierto, ya que es un tipo o forma de conocimiento inherente al sujeto y por tanto, muy subjetiva.

Este tipo de conocimiento se basa en las creencias, juicios y valoraciones que asumimos en relación a las consecuencias de situaciones de la realidad.

Surge a partir de terceras personas y mediante  la apropiación de un sustento, fundamento o legado que han formado las generaciones anteriores.

Se dice que la mayor parte de las cosas que conocemos es indirectamente, ya que constantemente asumimos posturas e inferencias en relación a situaciones y fenómenos según los resultados que observamos, o indistintamente según lo que han asumido otras personas.

Características del conocimiento indirecto

Entre las características de este tipo de conocimiento podemos mencionar:

  • En su adquisición no existe relación directa con el objeto.
  • Se vale de terceras personas o informaciones precedentes.
  • Es acumulativo, ya que una idea o elemento que se conoce, sirve de antecedente a otro conocimiento posterior.
  • Es sistemático en tanto las ideas que lo forman se relacionan entre sí con nexos y relaciones lógicas.
  • Es considerado un conocimiento general, ya que es capaz de ubicar conocimientos sobre hechos y acontecimiento singulares en una idea general que puede regir y ser aplicada como una “ley”.

Ejemplos del conocimiento indirecto

Un ejemplo de este tipo de conocimiento resulta ser cuando conocemos la historia, la cultura y las características de una sociedad a través de la lectura de un libro.

Cuando asumimos conocer a un personaje importante, por ejemplo, el presidente de nuestro país, sin haber interactuado directamente con él.

Conocer sobre las características de otro país, o de un planeta, sin haberlos visitado nunca.

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