viernes, 25 de septiembre de 2020

 

Qué es la bibliografía?

En el ámbito académico o escolar, la bibliografía es la organización, clasificación y descripción de los documentos y fuentes informativas que nutrieron una investigación determinada, es decir, de todo aquel material que se ha consultado en la elaboración de una monografía o un trabajo de investigación de cualquier índole. También se lo conoce como referencias bibliográficas.

A la hora de investigar y generar conocimiento, es importante ser lo más responsable y ético posible. Esto significa que debemos brindar toda la información necesaria, ya que la bibliografía permite al lector:

  • Puedan comprobar de dónde provienen los datos, ideas o referencias que incorporamos a nuestro trabajo y que no son de nuestra exclusiva imaginación.
  • Puedan reproducir la trayectoria de nuestra investigación y comprobar la lógica detrás de la misma.
  • Puedan acudir a las fuentes originales detrás de nuestro trabajo, en caso de que les interese indagar en el tema.

Este apartado suele hallarse el final de todos los documentos o textos, de modo que se llegue a él una vez leída la investigación, o bien se acuda directamente a ella, sabiendo en dónde se encuentra.

Para su formulación, generalmente se siguen normas metodológicas o bibliográficas, que determinan qué información referenciar y de qué manera específica. Una buena bibliografía asigna una entrada a cada fuente consultada, incluso cuando sean de un mismo autor o tengan rasgos comunes.

Por último, aunque su nombre indica que se refiere a libros y documentos escritos (la palabra proviene del griego biblion, “libro”, y graphein, “escritura”), en este apartado debe ir cualquier tipo de fuente de información consultada en nuestro trabajo: libros, revistas y monografías, pero también filmes, grabaciones, páginas web, etc.

Elementos de la bibliografía

Toda bibliografía comprende un conjunto diverso de elementos, dependiendo de qué tipo de fuente sea la que abordamos. Es decir, no se requieren los mismos exactos elementos para referir un libro, dotado de un autor y unos editores, que un filme, dotado de un director y productores, o de una página web que tiene varios autores posibles.

Sin embargo, la lógica detrás de la referencia suele ser siempre la misma, y siempre contempla los siguientes elementos principales:

  • Nombre del autor. Debemos indicar a quién pertenecen los libros o documentos consultados, o sea, a quién se le atribuyen. En el caso de películas, acudiremos al director y/o productor, o al dato que corresponda de acuerdo a la naturaleza de la fuente.
  • Título completo. Lógicamente, un autor o productor puede tener muchas obras a su cargo, así que debemos explicitar a cuáles de ellas nos referimos en cada caso, colocando el título completo según corresponda.
  • Año de publicación. Este no es un dato menor: un mismo libro puede tener varias ediciones en distintos años, o un autor puede haberse arrepentido posteriormente de lo dicho en una conferencia. En algunos casos, como las páginas web, deberemos referirnos a la fecha de recuperación de la información, o sea, a cuándo ingresamos a la página web, dado que muchas no siempre están en línea.
  • Responsable de la publicación. En este apartado irían los responsables de la publicación de la fuente, que pueden o no ser sus mismos autores. Por ejemplo, un libro es escrito por su autor, pero publicado por sus editores. Un filme es dirigido por su director, pero puesto en circulación por sus productores.
  • Lugar de aparición. Esto no siempre es válido, ya que las cosas en línea no tienen realmente un lugar; pero los objetos físicos sí tienen un lugar de producción, o sea, en dónde fueron hechos o publicados. Ese dato suele referirse con el nombre de la ciudad, el del país, o a veces con ambos.

jueves, 3 de septiembre de 2020

 Buenos días este es el resumen del tema de hoy para que puedan leerlo, cualquier duda pueden consultarme desde el classroom o mail 

EL TRABAJO DE CAMPO Y LAS PRÁCTICAS DE INVESTIGACIÓN

Haciendo un poco de historia: A mediados del siglo XIX. Los intelectuales se identificaban con su sociedad, su cultura y con sus prácticas coloniales.

La antropología científica en sus comienzos se ocupaba de los pueblos primitivos buscando

Los orígenes de la civilización, de la unidad del género humano, de su devenir histórico diverso y de la evolución de la cultura.

Evolucionismo unilineal: Las etapas del desarrollo se sucedían según grados de avance tecnológico y organizativo político social. Todas las sociedades atravesaban iguales etapas que iban desde ser primitivos, salvajes y bárbaros hasta convertirse en civilizados. El evolucionismo unilineal ponía énfasis en reconstruir la historia de la humanidad privilegiando las sociedades con mayor avance tecnológico.

DOS ESCUELAS:

1)      Los difusionistas: La historia de la humanidad cómo resultado de la caída del hombre desde el orden y perfección divina.

2)       la cultura.

Algunos antropólogos evolucionistas guardaban estrecha relación con las colonias, mientras que otros, se lanzaban al campo, permitiendo la producción del conocimiento empírico.

ETNOCENTRISMO: La actitud de un grupo que consiste en atribuirse un lugar central en la relación con los otros grupos.

Para conocer ese “otro” cultural y no transformarlo en una imagen deformada de sí mismo, el investigador debía captar la racionalidad y los sentidos que le eran propios. Es decir, debía evitar la distorsión etnocéntrica. Esta situación dio como resultado la necesidad de sistematizar el trabajo de campo. La recolección de datos debía ser de primera mano, lo cual requería la presencia del investigador en el campo.

Los nuevos requisitos para la investigación etnográfica

Ø  Realización del trabajo de campo sistemático para establecer la función de prácticas y nociones de la vida social

Ø  Recolección de datos de primera mano con la presencia del investigador en el campo

Ø  Realización del trabajo de campo para reconocer la lógica interna de la sociedad

Los interpretavistas: Insistirán en captar lo real a través de la empatía.

Los primeros estadios de la práctica antropológica respondieron a los siguientes principios:

·         Carácter científico de los estudios de campo

·         Presencia directa in situ del investigador

·         Estudio de unidades sociales circunscriptas

·         Relevamiento de todos los aspectos que conforman la vida social

·         Sistematización, clasificación y generalización en el interior de la unidad estudiada

·         Coherencia interna del sistema sociocultural descrito

·         Cada hecho social y cultural tiene sentido en su contexto especifico y no separado de él