Qué
es la bibliografía?
En el ámbito académico o escolar, la bibliografía es la
organización, clasificación y descripción de los documentos y fuentes
informativas que nutrieron una investigación determinada,
es decir, de todo aquel material que se ha consultado en la elaboración de
una monografía o
un trabajo de investigación de cualquier índole. También se lo conoce
como referencias bibliográficas.
A la hora de investigar y generar conocimiento,
es importante ser lo más responsable y ético posible. Esto significa que
debemos brindar toda la información necesaria, ya que la
bibliografía permite al lector:
- Puedan comprobar de
dónde provienen los datos, ideas o referencias que
incorporamos a nuestro trabajo y que no son de nuestra exclusiva
imaginación.
- Puedan reproducir la
trayectoria de nuestra investigación y comprobar la lógica detrás
de la misma.
- Puedan acudir a las fuentes
originales detrás de nuestro trabajo, en caso de que les interese indagar
en el tema.
Este apartado suele hallarse el final de todos los documentos o textos,
de modo que se llegue a él una vez leída la investigación, o bien se acuda
directamente a ella, sabiendo en dónde se encuentra.
Para su formulación, generalmente se siguen normas metodológicas
o bibliográficas, que determinan qué información referenciar y de qué
manera específica. Una buena bibliografía asigna una entrada a cada fuente
consultada, incluso cuando sean de un mismo autor o tengan rasgos comunes.
Por último, aunque su nombre indica que se refiere a libros y documentos
escritos (la palabra proviene del griego biblion, “libro”, y graphein,
“escritura”), en este apartado debe ir cualquier tipo de fuente de información
consultada en nuestro trabajo: libros, revistas y monografías, pero también
filmes, grabaciones, páginas web, etc.
Elementos
de la bibliografía
Toda bibliografía comprende un conjunto diverso de elementos,
dependiendo de qué tipo de fuente sea la que abordamos. Es decir, no se
requieren los mismos exactos elementos para referir un libro, dotado de un
autor y unos editores, que un filme, dotado de un director y productores, o de
una página web que tiene varios autores posibles.
Sin embargo, la lógica detrás de la referencia suele ser siempre la
misma, y siempre contempla los siguientes elementos principales:
- Nombre del autor. Debemos indicar a
quién pertenecen los libros o documentos consultados, o sea, a quién se le
atribuyen. En el caso de películas, acudiremos al director y/o productor,
o al dato que corresponda de acuerdo a la naturaleza de la fuente.
- Título completo. Lógicamente, un autor
o productor puede tener muchas obras a su cargo, así que debemos
explicitar a cuáles de ellas nos referimos en cada caso, colocando el
título completo según corresponda.
- Año de publicación. Este no es un dato
menor: un mismo libro puede tener varias ediciones en distintos años, o un
autor puede haberse arrepentido posteriormente de lo dicho en una
conferencia. En algunos casos, como las páginas web, deberemos referirnos
a la fecha de recuperación de la información, o sea, a cuándo ingresamos a
la página web, dado que muchas no siempre están en línea.
- Responsable de la
publicación. En
este apartado irían los responsables de la publicación de la fuente, que
pueden o no ser sus mismos autores. Por ejemplo, un libro es escrito por
su autor, pero publicado por sus editores. Un filme es dirigido por su
director, pero puesto en circulación por sus productores.
- Lugar de aparición. Esto no siempre es
válido, ya que las cosas en línea no tienen realmente un lugar; pero los
objetos físicos sí tienen un lugar de producción, o sea, en dónde fueron
hechos o publicados. Ese dato suele referirse con el nombre de la ciudad,
el del país, o a veces con ambos.
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